Óscar y Juan Pablo despiertan la mayoría de sus días en Urabá, mientras los rayos del sol se cuelan entre las matas plataneras. Inician los días con la convicción de hacer las cosas bien, algo que logran con su empresa, Ecobio oil, en la que crean consciencia acerca del cuidado de la naturaleza y sus recursos.
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Ecobio oil, es el nombre de su emprendimiento, ese mismo que nace de la oportunidad de ser los primeros, en la zona en la que habitan, en recolectar el aceite usado de las casas, los negocios de comida, y otros establecimientos, para darle una segunda utilidad como la materia prima del biodiesel, un combustible que contamina en 88% menos que los combustibles fósiles derivados del petróleo.
El aceite que recolectan es vendido a una empresa. El propósito de Óscar y Juan es ser propietarios de una planta de producción de biocombustible en Urabá.
Su proyecto inició hace tres años, cuando ambos se armaron de valor para recorrer más de tres kilómetros preguntando en cada negocio acerca del paradero del aceite que ya no usaban, ofrecerles un servicio de recolección gratuita y además contarles cómo el simple hecho de botar este aceite por las cañerías afecta a la naturaleza, pues según sus averiguaciones: un litro de aceite contamina
mil de agua.
Con cada establecimiento que les permite recolectar aceite, Juan Pablo y Óscar hacen un proceso que va desde la certificación que comprueba que el lugar utiliza bien sus recursos, hasta un cronograma con la periodicidad de la recolección de los litros del material.
Diariamente, en su moto, estos dos jóvenes contribuyen litro a litro por el cuidado de una naturaleza que nos beneficia y de la que todos hacemos parte.