¿Imaginar cómo será el mundo del mañana teniendo en cuenta la evolución de la tecnología? Sí, esta fue tarea y pasión, por ejemplo, de William Hanna y Joseph Barbera, creadores de Los Supersónicos, allí donde los carros volaban, las pantallas de televisión salían del techo y el desayuno quedaba listo con solo apretar los botones de una máquina.
Fue materia prima, también, para Isaac Asimov, escritor de ciencia ficción, historia y divulgación científica, de origen ruso y nacido en las primeras décadas del siglo XX, que con imaginación y mucho conocimiento impregnó sus obras con ese futuro de fábula que, con el pasar del tiempo, se ha vuelto realidad.
Antes de morir en 1992, este alcanzó a presenciar algunos de los dispositivos tecnológicos que imaginó décadas atrás. Le faltaron más años de vida para ver otras de sus predicciones hechas realidad.
¿De cuáles estamos hablando? Veamos qué imaginó él desde la década de 1960:
“Los muebles de cocina prepararán comidas, calentarán agua y la convertirán en café”.
¿Te suena a algo conocido? ¡Claro!, muchos de nosotros tenemos cafeteras en casa, ese artefacto que tiempo atrás parecía ser algo futurístico.
Será fácil “llamar a cualquier punto de la tierra, incluyendo las estaciones meteorológicas en la Antártica”.
Comunicarse con el continente más austral de la Tierra es posible. El código para las llamadas es el +672. ¿Te imaginas cómo había que hacerlo hace 50 años?
“Las comunicaciones serán audiovisuales y uno podrá ver, además de escuchar a la persona a la que llama”.
Pensemos solo en aplicaciones como WhatsApp: hacemos videollamadas y vemos dónde y cómo está la persona al otro lado de la pantalla.
“En cuanto a la televisión, las pantallas de pared reemplazarán al aparato ordinario”.
3D, 4K, Led… todas las clases de pantallas se apoderaron de las paredes y más que eso, con múltiples funcionalidades, como acceso a internet y recepción de transmisión digital.
“Se pondrá mucho esfuerzo en el diseño de vehículos con cerebros robóticos”.
¿Te suenan los autos sin conductor? Si bien estos artefactos no se han terminado de inventar y empresas como Uber tienen suspendidas las pruebas en este momento, el esfuerzo por tenerlos andando sigue latente.
Para llegar a ser un escritor de ciencia ficción no basta con conocer la lengua, también hay que saber de ciencia. Puede que usted no quiera hacer mucho uso de la ciencia en sus historias, pero de todas maneras tendrá que conocerla, para que lo que utilice esté bien utilizado
Isaac Asimov.
Tecnologías exponenciales
Según Salim Ismail, Michael S. Malone y Yuri Van Geest, en su libro Organizaciones exponenciales, la transformación digital es un proceso que en realidad no ha hecho más que empezar. Explican que estamos en una época en la que muchas tecnologías están confluyendo tal y como Inteligencia artificial, Vehículos autónomos, Impresoras 3D, Drones, Realidad Virtual, Interfaces Cerebro-Computadora e Ingeniería Genética.
“Lo más relevante es que todas estas tecnologías evolucionan de un modo exponencial, lo cual quiere decir que cada año multiplican su potencia respecto al año anterior, es por ello que son denominadas tecnologías exponenciales. Esto hace que hoy en día todos nosotros tengamos dispositivos móviles en nuestros bolsillos que sean miles de veces más potentes que el ordenador del Apolo 11 que llevó al hombre a la Luna en 1969. Esto sucede de este modo porque la tecnología de hoy es utilizada para crear la tecnología del mañana”.
¿Todos los habitantes del planeta tenemos igual acceso a la tecnología? "No toda la población del mundo disfrutará de los artilugios del futuro. Una porción mayor que la actual se verá privada y aunque puedan estar en mejor situación material que en la actualidad, estarán muy por detrás de los avances". El futuro que imaginó Isaac Asimov tiene esa advertencia: si bien la tecnología tiene el poder de transformar vidas y hacer de nuestra cotidianidad algo más fácil, si no se hacen los esfuerzos suficientes para que haya igualdad en su acceso, logrará hacer más daños que beneficios para la humanidad.
Puedes hacer tus pinitos en la escritura de ciencia ficción participando de Medellín en 100 palabras, concurso de cuentos cortos para imaginar nuestra vida urbana en solo 100 palabras. Más información en www.medellinen100palabras.com.